Indemnización de US$ 8,3 millones por falta de control de un paciente durante el procedimiento quirúrgico, que derivó en falta de oxígeno y daño cerebral permanente.
Indemnización de US$ 8 millones por no supervisar ni tratar correctamente problemas cardíacos, lo que provocó un paro cardíaco y daño cerebral permanente.
Indemnización de US$ 4,5 millones por la muerte de una mujer durante su hospitalización por ahogarse con alimentos.
Indemnización de US$ 4 millones por la muerte de una mujer debido a la falta de diagnóstico y tratamiento de un trastorno sanguíneo.
Indemnización de US$ 4 millones por la muerte de una madre después del parto del bebé.
Indemnización de US$ 3,5 millones por la muerte de un hombre debido a que no se realizó el seguimiento de un informe de patología anormal y, como consecuencia, se demoró el diagnóstico de cáncer.
Indemnización de US$ 3,4 millones por la muerte de un hombre debido a la falta de diagnóstico y tratamiento oportuno de una embolia pulmonar.
Indemnización de US$ 2,9 millones por la muerte de un padre debido a la falta de tratamiento de una enfermedad cardíaca.
Indemnización de US$ 2,7 millones por falta de control a una paciente después de la cirugía, lo que provocó que no se realizara el diagnóstico ni el tratamiento oportuno de una hemorragia posquirúrgica. |