“Conocí al Sr. Pegalis en 1986 cuando representó a mi hija, Michelle, en un caso por mala practica médica. Es la única persona en mi vida que realmente admiro y respeto. Cuando entré a su despacho, estaba nerviosa, alterada y preocupada por lo que sería del futuro de mi amada hija. Sabía que tenía una reputación excelente como abogado, pero necesitaba confiar en la persona que tendría un efecto directo en el desenlace de los sucesos relacionados con mi hija Michelle”. |